CARIBE

Cómo logré viajar con una enfermedad crónica

AUTOR: Diana Marroquín Gómez

 

En el año 2004 fui diagnosticada con Colitis Ulcerativa, una enfermedad que quizá por una finalidad de aprendizaje se quedó conmigo para convivir hasta que la muerte nos separe.

 

La definen como una <<enfermedad inflamatoria crónica intestinal asociada a una respuesta inmune desmesurada que produce lesiones de forma continua en el intestino grueso (colon) con distintos grados de gravedad>>.

 

 

  • Laberintos del Cusco, Desierto de la Tatacoa, Neiva.

 

Un paciente con Colitis Ulcerativa -entre muchos otros síntomas- puede llegar a experimentar sensación de cansancio permanente, episodios de urgencia (unas ganas increíbles de hacer popo), abrumador dolor abdominal que debilita y puede derivar en hemorragias rectales, y en ocasiones no se tiene alivio a la hora de dormir.

 

 

  • Calles de Villa de Leyva, Boyacá.

 

Todos estos dolores no son visibles a simple vista y pueden interferir con tus sueños de libertad.

 

 

Por años, presenté una serie de cambios fisiológicos y psicológicos, entre algunos inseguridad, estrés, incertidumbre, ansiedad, depresión y aislamiento.

 

 

  • Playa de Guachaca, Magdalena.

 

Hoy, trabajo construyendo un estilo de vida emocional y espiritualmente saludable, disfruto hacer meditación, acepto mi organismo y sobre todo disfruto y amo viajar.

 

Cuando se trata de viajar, un paciente con Colitis Ulcerativa no puede auto compadecerse, éste debe adquirir actitudes que le hagan sentir un ser humano fuerte, tiene que adaptarse a las circunstancias de modo, tiempo y lugar.

 

 

  • Montañas Coconuco, Cauca.

 

Es por ello que he decidido hacer una lista con 10 consejos útiles que serán de gran ayuda para un paciente con alguna enfermedad crónica intestinal:

 

1Carga una carterita con papel higiénico. Olvídate de todo menos de llevar una contigo a la mano, será tu mejor amiga en el viaje, no importa que te encuentres en el mejor momento de tu enfermedad.

 

 

  • Casa Terracota, Villa de Leyva, Boyaca.

 

2. Conviértete en un geo-localizador de baños y ubica los más cercanos a tu lugar de destino, o al llegar reconoce dónde puedes entrar a un baño cercano.

 

3. Lleva una monedera o ten billetes de baja denominación a la mano, te serán de gran utilidad, si no te prestan un baño tendrás que pagar por entrar a uno.

 

 

  • En busca del Rio Palomino, La Guajira.

 

4. Conserva la calma, si sabes meditar hazlo, de lo contrario, aprende a hacerlo o practica una técnica de relajación cualquiera que sea. Esto te servirá mucho cuando presentes episodios de urgencia en medio del viaje, cuando no haya un baño cerca, cuando no te prestan el baño, o simplemente cuando no aguantes más por querer entrar a uno.

 

5. Rompe tabúes. Si viajas con un grupo de amigos, con tu pareja, o bueno, si no viajas solo y estas personas no conocen acerca de tu enfermedad, explícales brevemente de qué se trata y que ayuda requieres en caso de necesitarla.

 

 

  • Rio Palomino, La Guajira.

 

6. Mentalízate y adáptate a las condiciones del lugar. Si tu destino de viaje se trata de un lugar de lujo y comodidades, relájate. Pero si es un viaje todoterreno, adáptate!, tal vez no hayan retretes limpios o de tu agrado, sin embargo te darán ganas de entrar y deberás hacerlo.

 

 

7. Disfruta tu viaje al máximo y hazlo inolvidable. Olvídate de las limitaciones, vas a poder realizar muchas actividades igual que cualquier persona.

 

 

  • Zipline en Salento, Quindio.

 

8. Lleva contigo toallitas húmedas o desinfectantes, te ayudarán a limpiar algún retrete sucio.

 

9. Cuidado con los alimentos. Aunque cada persona detecta que alimentos le generan inflamación intestinal, no esta de más advertir que antes de cada viaje procures no consumir alimentos que contengan alto contenido en grasa o azucares refinadas, harinas, lácteos, picantes y bebidas gaseosas.

 

 

  • Teatro Colón de Bogotá

 

10. La música como terapia te hará mucho bien, tus pensamientos estarán dispersos y el deseo de entrar a un baño quedará relegado.

 

Y en serio que sí funcionan, por lo menos a mí me han servido.

 

Procura antes de viajar, investigar un poco acerca del lugar de destino, analizar los riesgos posibles y trazar una lista de necesidades y ya verás que viajar no te generará angustia.

 

 

  • Islote Sucre, mejor conocido como Johnny Cay, San Andrés

 

Si tú que estás leyendo no eres un paciente diagnosticado con Colitis Ulcerativa o cualquier otra enfermedad intestinal, te pido por favor que muestres tu preocupación ante las necesidades del otro y comparte tu inodoro siempre que puedas.

 

Diana Marroquín Gómez

Diana Marroquín Gómez

Soy un poco abogada, un poco sensible, un poco de todo y una amante más de los viajes.