PACíFICO

La Barra, pueblo de pescadores

AUTOR: Gustavo Acosta

Este fue mi primer viaje «guerriado» por Colombia, donde esperaba conocer algo nuevo, hoy en mi cuarta vez allí, siento que todo es nuevo, aún más que la primera vez. Por eso quiero hablarles un poco de uno de mis lugares favoritos en Colombia.

 

El océano pacífico: su nombre fue dado por Fernando Magallanes; algunos dicen que por la tranquilidad de sus aguas, otros aseguran que le dio este nombre debido a que en sus aguas no se libraba ninguna batalla por la época y allí todo era tranquilidad.

 

 

Muy cerca de Buenaventura, a hora y media en lancha desde su muelle con un costo de $55.000 COP (ida y regreso) se puede llegar a Juanchaco. Contando con suerte el viaje puede ser muy tranquilo o puede tornarse algo complicado, todo depende de cómo te reciba el océano.

 

Juanchaco es un lugar no muy explorado por los Colombianos, lleno de manglares, rocas, animales y gente siempre alegre, donde se siente la energía del Pacífico desde el momento en que desembarcas allí.

 

El siguiente poblado al que se puede acceder es Ladrilleros, se llega caminando por la playa, dependiendo del estado de la marea en ese momento, se puede llegar en moto o también caminando por la parte alta.

 

 

La playa de Ladrilleros es un lugar un poco más tranquilo y sin el ajetreo de Juanchaco, es allí donde se encuentran todos los hoteles y lugares para el turista promedio que quiere pasar un buen fin de semana en la playa a un costo relativamente bajo en comparación a la costa caribe.

 

Desde ladrilleros se parte caminando por la «trocha» y a 15 minutos se llega a La Barra, el lugar más tranquilo que nos puede ofrecer esta parte del Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga. Este es el pueblo de los pescadores, de luchadores, el lugar donde vive la verdadera gente pacífica, el lugar donde se toma «viche», y de donde no te quieres ir nunca.

 

 

Es un lugar que si o si debes visitar cuando vayas a Juanchaco, es la parte más llamativo de este destino, las piscinas naturales, cascadas y manglares de ensueño te transportan a un verdadero mundo natural.

 

 

 

No cuenta con hoteles como Ladrilleros, pero aquí entras en contacto con los nativos, ofrecen servicio de hospedaje en cabañas muy bien organizadas por $25.000 COP la noche, hamacas y camping para los más guerreros.

 

En las noches se reúnen en la playa para hacer fogatas al ritmo de la música que cualquiera imponga, todos se convierten en una familia y el riesgo de que pase algo malo no se cruza por la mente porque todos son uno solo.

 

Se pueden realizar distintas actividades, como visitar comunidades indígenas, practicar surf, visitar cascadas, piscinas naturales que se forman en el mar, pescar con los nativos y probar los deliciosos manjares que nos ofrecen las mujeres del lugar, que van desde los $8.000 COP hasta los $25.000 COP.

 

 

De junio a noviembre vienen a visitarnos desde el pacífico sur las ballenas yubartas o jorobadas, siendo agosto el mejor mes para su avistamiento, saliendo embarcaciones todos los días desde el muelle de Juanchaco o también partiendo desde la misma Barra  embarcaciones nativas, algo más pequeñas pero seguras.

 

Este destino, un paraíso que todos los Colombianos deberían conocer y visitar al menos una vez en la vida cuenta con un gran problema y es allí donde todos deberíamos ayudar, es en el tema de las basuras, ya que el mar constantemente trae consigo basura que es arrojada a él desde distintas partes y en esta playa van a parar todos los residuos.

 

 

Junto con las comunidades debemos realizar jornadas de limpieza para mantener esta playa limpia y que así se reciban más visitantes con mayor agrado.

 

Después de recorrer una buena parte de los rincones de Colombia, pasando por la Sierra Nevada de Santa Marta, la ensenada de Utrìa en el chocó, Caño Cristales, Putumayo y muchos otros lugares, siempre que regreso aquí, me doy cuenta que es uno de mis lugares favoritos en Colombia. Donde si la vida me lo permite regresaré una y mil veces más, por eso los invito a conocer el pacifico colombiano y las aguas de La Barra, donde te cargarás de energía y llegarás diferente a como llegaste.

 

 

Gustavo Acosta

Gustavo Acosta

Administrador de empresas de la Universidad El Bosque y fotógrafo de naturaleza aficionado.

En el año 2013 decidí realizar un viaje diferente en mi país, partiendo de casa de una forma más guerrera. Debido a este viaje tome un estilo de vida diferente y continué viajando así, guerreado, ahorrando dinero y permitiéndome estar más tiempo en cada destino, conocer a profundidad las costumbres de la gente y lo encantador que tiene cada lugar.